En una jornada marcada por el contraste entre la alta tecnología y la realidad social del sector, trabajadores y delegados de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) se autoconvocaron en Expoagro 2026 para visibilizar el estancamiento de las negociaciones paritarias. La protesta se centró en la exigencia de una recomposición salarial de $70.000 que compense la inflación acumulada en el primer bimestre del año.
Desde el gremio denunciaron que, tras la entrada en vigencia de la reforma laboral, la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA) ha perdido facultades regulatorias, lo que ha dificultado los acuerdos entre las cámaras empresarias y los representantes de los trabajadores. Luego de cuatro reuniones sin éxito, el sector se encuentra sin actualizaciones salariales desde diciembre de 2025.
Puntos críticos del reclamo:
Desfasaje Salarial: La oferta empresarial propone aumentos escalonados a partir de marzo, sin reconocer la inflación de enero y febrero (2,9% mensual según INDEC).
Impacto de la Reforma Laboral: UATRE advirtió que la ampliación del período de prueba y la limitación de la responsabilidad solidaria en las contrataciones debilitan la protección del trabajador en un sector con alta informalidad y estacionalidad.
Contradicción Productiva: Los manifestantes señalaron la brecha existente entre las inversiones en maquinaria de última generación exhibidas en la feria y la precariedad de los haberes que perciben los peones rurales.
»Mientras en Expoagro se muestran tractores de última generación, los peones que hacen funcionar el campo siguen sin actualización salarial. El campo gana millones y al trabajador le ofrecen menos de mil pesos por día de aumento; esa realidad es inadmisible», expresaron fuentes gremiales durante la movilización.