La producción agrícola en la zona núcleo enfrenta un escenario de contrastes tras las lluvias de las últimas horas. Si bien el agua trajo alivio a regiones postergadas, también llegó acompañada de tormentas brutales que afectaron a unas 400.000 hectáreas de cultivos. Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el núcleo más severo del temporal se concentró en el centro-sur santafesino y el sudeste cordobés, impactando directamente en la producción de soja y maíz.
El consultor Ernesto Elorriaga explicó que el choque entre una masa de aire cálido y otra muy fría proveniente de la Patagonia provocó tormentas de gran violencia. En los lotes destinados a la producción de soja se observa caída de vainas y deshojado, mientras que en la producción de maíz se reportan desgranado y quebrado de espigas. Los mayores reportes de daños se concentran en el corredor que une Armstrong, Tortugas y General Roca con Inriville.
A pesar del impacto climático, la producción en algunas zonas muestra signos de recuperación hídrica. En localidades como Acebal, los técnicos estiman que la producción podría alcanzar entre 30 y 35 quintales si el llenado de grano progresa favorablemente. No obstante, en áreas como Sanford se proyectan pérdidas del 40% en la producción esperada. La magnitud final de los daños en la producción total de la región se definirá en los próximos días, una vez que los caminos anegados permitan el ingreso a los campos para una evaluación exhaustiva.