La cadena de la alfalfa en Argentina ha dado un paso fundamental hacia su profesionalización y expansión global. En un encuentro que reunió a los principales referentes de la producción, la industria y la exportación, se constituyó formalmente la Mesa Nacional de Alfalfa. Este espacio busca coordinar acciones para transformar un cultivo tradicionalmente destinado al consumo interno en un producto de exportación con alto valor agregado.
Argentina cuenta actualmente con una superficie de siembra importante, pero el desafío radica en la estandarización de la calidad y la mejora en los procesos de henificación y compactado (mega fardos) para cumplir con las exigencias de mercados como Arabia Saudita, Emiratos Árabes y China.
Objetivos estratégicos de la nueva Mesa Nacional:
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Estándares de Calidad: Crear un protocolo unificado de tipificación que permita al comprador internacional conocer con precisión los niveles de proteína y fibra del producto.
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Logística y Fletes: Trabajar en la reducción de costos de transporte desde las zonas de producción (como San Luis, Córdoba y el NOA) hacia los puertos.
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Apertura de Mercados: Coordinar misiones comerciales conjuntas para posicionar la alfalfa argentina frente a competidores como Estados Unidos y España.
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Tecnología en Origen: Fomentar la inversión en plantas de compactado y deshidratado para optimizar el volumen de carga en contenedores.
«La alfalfa es el motor de muchas economías regionales. Constituir esta Mesa nos permite dejar de trabajar de forma aislada para proyectar a la Argentina como un proveedor confiable de forraje de alta calidad a nivel mundial», destacaron los impulsores de la iniciativa.