El manejo sanitario en el cultivo de maíz demanda herramientas que combinen innovación química y precisión en el lote. Producto del diálogo con el Gerente Técnico de Insecticidas y Herbicidas de Bayer Cono Sur, Ing. Marcelo Morris, pudimos conocer los fundamentos agronómicos que sustentan el lanzamiento de Vayego, la nueva solución para el control del gusano cogollero en el norte argentino. El especialista explicó que la compañía se encuentra desarrollando una gira técnica por las diferentes regiones del país que registran una alta presión de la plaga, introduciendo una molécula completamente nueva que no existía previamente en el mercado de insecticidas y que actúa como una herramienta de postemergencia para el cereal.
Al desglosar las ventajas competitivas del producto, Morris puntualizó que la principal característica es el rápido cese de la alimentación de la plaga de forma inmediata a la aplicación. Adicionalmente, el técnico estructuró el desempeño de Vayego sobre cuatro grandes atributos operativos: el mencionado freno al daño foliar, una excelente residualidad que asegura una ventana de protección de siete a diez días, un comportamiento sobresaliente ante condiciones climáticas adversas como lluvias tempranas posteriores al tratamiento, y el beneficio estratégico de tratarse de una familia química sin antecedentes de uso comercial en el mercado local.
El retorno a los umbrales y el «timing» contra el cogollo
Más allá de las virtudes moleculares del fitosanitario, el eje de la transferencia técnica de Bayer está enfocado en recuperar pautas de manejo integrado que se habían discontinuado en los establecimientos agrícolas. «Básicamente, lo que estamos trabajando, más allá del producto Vayego que venimos a lanzar, es el timing de aplicación; saber dónde estamos con los umbrales y hacer mucho hincapié en ellos, que es algo que se había dejado de hacer en el cultivo de maíz», diagnosticó Morris.
La urgencia de ajustar el momento exacto del tratamiento responde a la biología agresiva de Spodoptera frugiperda. El referente técnico advirtió que el cogollero es una plaga que evoluciona con extrema rapidez, acelerando de forma notable sus ciclos biológicos en las regiones del NOA y NEA debido a las condiciones ambientales de altas temperaturas y humedad constante. La mayor desventaja competitiva para el productor radica en que la larva ingresa velozmente al cogollo de la planta, quedando resguardada de los tratamientos de contacto. Por este motivo, el especialista concluyó que realizar detecciones tempranas en las etapas iniciales del cultivo y utilizar umbrales bajos de presencia de la plaga son los factores determinantes para iniciar las aplicaciones con éxito y maximizar la performance de esta nueva tecnología en el campo.