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Jorge Brito analizó el gran momento de la ganadería en Salta: “Un ternero a 700 u 800 dólares era algo impensado hace veinte años”

El director de Juramento repasó el arraigo familiar en Joaquín V. González, los desafíos de intensificar la cría mediante suplementación y la fuerte tracción de China para sostener los valores del mercado global de carne.

La consolidación de la ganadería en el norte argentino es el reflejo de décadas de inversión continua y adaptación al territorio. Producto del diálogo con el director de Inversora Juramento, Jorge Brito, pudimos conocer las impresiones y la visión estratégica de la compañía tras la concreción de su reciente remate anual en la Estancia San Javier, ubicada en la localidad de Joaquín V. González, a 220 kilómetros de la capital salteña. El empresario recordó con afecto que la historia del establecimiento forma parte de su propia biografía familiar, iniciada cuando su padre adquirió las tierras en el año 1989, una región donde el propio Brito residió a finales de la década de los noventa y principios de los dos mil. Durante su discurso, remarcó que la ganadería nacional no siempre atravesó un panorama favorable, habiendo superado épocas sumamente duras y críticas que solo pudieron sortearse gracias a la pasión y el fanatismo por el campo.

En la actualidad, el escenario ganadero experimenta un ciclo marcadamente positivo acompañado por cotizaciones internacionales de relevancia. «Estamos viendo un buen momento de la ganadería con precios récord. Hablar de 700 u 800 dólares un ternero era algo impensado hace diez o veinte años atrás», puntualizó Brito, asociando este presente al esfuerzo y sacrificio acumulado. Como muestra del posicionamiento y reconocimiento de la firma, el directivo destacó la satisfacción de ver cómo cabañas prestigiosas de Salta, Tucumán, Jujuy y Santiago del Estero —a las cuales la empresa les compraba hacienda hace 25 años— asistieron al remate en calidad de compradoras para adquirir los primeros toros que abrieron la pista, validando el rumbo genético adoptado.

Intensificación, suplementación y el objetivo productivo a 10 años

Al evaluar la dinámica del suelo y el avance de las fronteras productivas, el director de Inversora Juramento descartó que las tierras agrícolas vayan a reconvertirse masivamente a la ganadería. En cambio, planteó que los productores deben replantearse los esquemas técnicos en función de la evolución de los precios relativos. El ejecutivo ponderó que, si bien la genética ha mejorado sustancialmente en toda la región del NOA —un salto de calidad que la firma constata diariamente al comprar terneros en las provincias vecinas—, el eslabón de la cría se encuentra retrasado al mantener metodologías tradicionales y poco intensivas.

Frente a este diagnóstico, Brito reveló que Inversora Juramento se encuentra ejecutando un plan integral para desterrar el funcionamiento de compartimentos estancos entre las fases de cría, recría, feedlot y frigorífico. El objetivo central es optimizar la comunicación interna desde el momento en que se adquiere un toro: se busca hacienda adaptada a las rigurosidades ambientales del norte (como temperaturas estivales de 50 grados, garrapatas y campos con mío-mío), pero que simultáneamente garantice una excelente conversión en el feedlot, rinde en gancho y una destacada área de ojo de bife. «Buscamos aumentar la cantidad de kilos logrados por hectárea. Inversora Juramento está trabajando para lograr un incremento en los índices de productividad de la cría de entre el 30%, 40% o 50% en los próximos 10 años, entendiendo que hay que invertir para suplementar», precisó.

Apertura de mercados mundiales y la tracción de la demanda asiática

El último pilar de la estrategia corporativa radica en la integración comercial que otorga la apertura exportadora. Brito destacó que la Argentina dispone hoy de una conectividad global histórica al contar con casi la totalidad de los mercados abiertos, permitiendo a la compañía canalizar envíos regulares de carne hacia destinos de alta exigencia como China, Estados Unidos, Israel, Europa, Brasil y Chile.

Mirando las perspectivas a mediano y largo plazo, el empresario reafirmó que el país posee una oportunidad inigualable para continuar transformando proteína vegetal en proteína animal mediante la intensificación productiva. El gran motor de este andamiaje seguirá siendo la demanda asiática, fundamentada en que China posee un consumo per cápita bajo, de apenas tres o cuatro kilos por cabeza al año. Cualquier incremento mínimo en los hábitos de consumo de esa población masiva otorgará un sustento sólido para que los precios internacionales mantengan su tendencia alcista en las próximas décadas. Es bajo esta proyección estructural de rentabilidad que Inversora Juramento ratifica su confianza en la ganadería argentina, sosteniendo activamente sus planes de inversión y adquisición de campos en la región.

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