Este es un lote que se plantó hace 10 años y lo que nos motivó fue el mulato, que tiene un 18% de proteínas. Además, se caracteriza por ser todo hoja, ya que, si ustedes se ponen a ver, prácticamente no tiene tallo. La digestibilidad que ofrece a los animales es extraordinaria.
Una vez que lo implantamos y comenzamos a conocerlo, nos dimos cuenta de que este pasto tiene un gran problema con el Gatonpani: las leñosas, como la tusca y la tala, predominan mucho, lo que genera un alto ataque. Sin embargo, este pasto no sufre tanto el ataque y prácticamente no tiene malezas. En comparación, el Gatonpani, como pueden apreciar, tiene mucho más y recibe el mismo tratamiento.
Actualmente, se está limpiando también aquel lote, aunque este es más dificultoso. Todo fue arrastrado y sembrado con sembradora, y el resultado fue perfecto: las semillas de muy buena calidad y un poder germinativo excepcional.
Agro24Siete entrevistó a Julian Alborg de Finca La Esperanza, quien destacó la importancia de este tipo de forraje en la producción ganadera de la región.


