El campo español protagonizó este jueves una movilización masiva que evoca las grandes gestas del agro argentino de 2008. Bajo la convocatoria de las principales gremiales (Asaja, COAG y UPA), más de 25.000 productores y unos 15.000 tractores tomaron las calles y rutas de España para manifestar su rotundo rechazo al acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur.
El eje del conflicto radica en la disparidad de condiciones productivas. Mientras los agricultores españoles enfrentan crecientes exigencias ambientales y recortes en los subsidios de la Política Agrícola Común (PAC), perciben que el tratado con el Mercosur facilitará la entrada de productos sudamericanos que no cumplen con los mismos estándares. «Nos exponen a una competencia despareja», denunciaron desde las entidades, que exigen la implementación de reglas claras para proteger el modelo de agricultura familiar europeo, donde el promedio de explotación apenas alcanza las 26 hectáreas.

Las protestas afectaron puntos estratégicos en Asturias, Murcia, La Rioja y Castilla-La Mancha, donde los tractores congestionaron los centros urbanos y las principales carreteras. La magnitud de la movilización pone en jaque la ratificación definitiva del acuerdo en Bruselas, demostrando que el descontento agrario en el Viejo Continente es hoy el principal obstáculo político para la integración comercial entre ambos bloques.
