Argentina se encuentra ante el desafío de dejar de ser solo un exportador de granos para consolidarse como una potencia en la exportación de proteína animal. Según un reciente informe difundido por TodoAgro, el país cuenta con las condiciones técnicas y de recursos para incrementar su producción de carnes en un 50% en un plazo de cinco años.
Este crecimiento no solo implica mayor volumen, sino una transformación estructural de la economía rural mediante el agregado de valor. La meta es transformar el maíz y la soja en carne bovina, porcina y aviar, multiplicando las divisas por cada tonelada exportada y generando empleo genuino en las comunidades del interior.
Ejes estratégicos para el aumento de producción:
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Eficiencia Reproductiva: Mejorar los índices de destete en el rodeo bovino para pasar de los niveles actuales a estándares internacionales superiores al 80%.
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Expansión del Sector Porcino: Es la cadena con mayor potencial de crecimiento inmediato, tanto para el consumo interno (que ya supera los 20 kg per cápita) como para la exportación.
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Consolidación Avícola: El sector aviar continúa liderando la conversión eficiente de granos en proteína, con una demanda global que no deja de crecer.
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Agregado de Valor en Origen: Incentivar la instalación de plantas de transformación cerca de las zonas de producción de granos, reduciendo costos logísticos y huella de carbono.