En el marco de la Jornada Técnica y Comercial de Legumbres de CLERA, el prestigioso climatólogo, Lic. Mario Navarro, dialogó en exclusiva con Agro24siete para trazar las perspectivas meteorológicas que condicionarán la campaña agrícola en el Norte Grande argentino. Navarro sorprendió al auditorio al anunciar un esquema de precipitaciones mucho más temprano de lo habitual, alterando los calendarios tradicionales de siembra en el NOA.
De acuerdo al especialista, las perturbaciones atmosféricas generarán ventanas de inestabilidad adelantadas: «Van a tener perspectivas de lluvia más tempranas de lo habitual, comenzando en agosto, parte de noviembre y fundamentalmente la segunda quincena de noviembre». Detalló que las precipitaciones se interrumpirán durante unos 10 o 15 días, para luego retomar con fuerza durante la segunda parte de diciembre, una fracción de enero, y coronar con lluvias muy importantes por encima de la media entre el final de febrero, marzo, abril y mayo.
Acumulados extraordinarios: Hasta 1.700 milímetros para el NOA
El Lic. Navarro aportó proyecciones cuantitativas contundentes sobre los milímetros que recibirá la región en las distintas etapas del ciclo:
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Balance a fin de año: Para lo que resta de este año, se prevén acumulados de entre 450 y 570 milímetros, llegando hasta los 600 milímetros en diversas zonas.
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Proyección Verano-Otoño: Para el año que viene, contemplando la segunda parte del verano y la totalidad del otoño, se esperan más de 600 milímetros adicionales.
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Cierre del año hidrológico: Navarro afirmó que este año cerrará con un promedio general de 1.300 milímetros en el NOA, registrándose casos muy puntuales donde el termómetro pluviométrico alcanzará marcas excepcionales de hasta 1.700 milímetros.
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Zonas impactadas: Este escenario de lluvias excepcionales abarcará a las cuencas altas y medias, los cerros intermedios, las áreas de relieve y las zonas productivas de Catamarca, La Rioja, Salta, Tucumán, Jujuy, el oeste de Chaco, el este de Formosa y el noroeste de Santiago del Estero.
Un fenómeno de «El Niño» extendido hasta 2028
Al analizar la dinámica global del clima y los efectos del cambio climático, el director del observatorio meteorológico ratificó su teoría de un ciclo húmedo prolongado y secuencial para la Argentina:
«El Niño va a ser normal al comienzo y después se va a volver un poco más agresivo en la segunda parte del 2027; lo vengo sosteniendo. Hay dos Niños en Argentina: comenzó ya en forma leve en este 2026, pasará a moderado en el 2027 y se consolidará como moderado a fuerte en medio del 2028».
Navarro advirtió que los productores del NOA deberán prepararse para un cambio drástico en las condiciones diarias, caracterizado por una alta alternancia de días cubiertos. Se prevén jornadas de abundante nubosidad y difusión, con la presencia de cielos nublados temporales de cinco días seguidos durante los meses de agosto, septiembre, noviembre y diciembre, un comportamiento meteorológico que no es habitual para la región.
El impacto en el invierno: Menos heladas y nevadas atípicas
Finalmente, el climatólogo analizó el comportamiento de las bajas temperaturas bajo la influencia de este patrón climático. Destacó que, debido a la inyección de sistemas de baja presión en las cuencas medias y los sistemas intermedios de los cerros, las heladas tendrán una presencia menor a la habitual y serán menos significativas y más cortas.
En contrapartida, el especialista anticipó que ocurrirán eventos de nevadas atípicas (de una a dos ocurrencias) que se registrarán tanto en las cuencas medias como en la zona del Altiplano y las partes bajas de la región, fenómenos que tampoco revisten habitualidad para el NOA. En síntesis, Navarro concluyó que el productor del norte deberá adaptarse a un año marcado por la persistencia de temporales y un cambio estructural en el régimen hídrico regional.