En regiones donde esta enfermedad no era un problema, se presentó como una problemática de severas consecuencias.
El achaparramiento del maíz es una enfermedad causada por un Spiroplasma (bacteria sin paredes celulares), que se transmite por una chicharrita de la especie Dalbulus maidis.
Casi en forma exclusiva, este insecto se alimenta de plantas del género Zea, las cuales incluye el maíz (Z. mays L.) que es cultivado para diferentes usos como: granos, silo, choclo, etc.
Este insecto tiene la capacidad de completar su desarrollo y reproducirse solo en las especies vegetales antes mencionadas. Generalmente, los individuos adultos se localizan en el cogollo y las ninfas en zonas protegidas en el envés de las hojas y, especialmente, en el área de nacimiento de la lámina.
Esta chicharrita es de tamaño muy pequeño, alcanzando no más de 3 a 4 mm de largo. El estado adulto es de color amarillo pajizo translúcido, con dos puntos más oscuros sobre la cabeza y alas más largas que el abdomen.
Los ejemplares hembra pueden colocar hasta 600 huevos, con un ciclo de generaciones de 25-30 días; durante el invierno, puede sobrevivir sin alimentarse en malezas o cultivos circundantes, para luego colonizar el maíz siguiente. Las ninfas nacen libres del patógeno y, al igual que el adulto, lo adquieren al alimentarse de plantas enfermas.
En promedio, el adulto sobrevive 45 días, aunque los invernantes pueden llegar de los 90 a 120 días de sobrevivencia